Este poema debe ser leído en voz alta
en un cuarto pequeño
con sólo una ventana
que dé, con preferencia, al mar
(pero si no se encuentra mar, una autopista servirá lo mismo).
Se debe intentar sentir la humedad
en la punta de los dedos,
repasar los versos del final al comienzo,
hasta que el ruido empiece a apagarse,
hasta que la página empiece a deslizarse
y pensándolo bien no es necesario un cuarto,
no es necesario el mar
(quizás la autopista resulte imprescindible)
no es necesaria la humedad
ni en la punta de los dedos
no es necesario
un poema.
Traducción: Gerardo Lewin
Boaz Yaaniv nació en 1980. Vive en la ciudad de Beer Sheva. Es activista político y social. Estudia para recibir su licenciatura en Literatura Hebrea y Universal en la Universidad Ben Gurión. Participó en la creación del grupo "El Búho de Piedra" generador de tours de poesía y que ha devenido en difusora de la Revista DAKA.
Poco a poco
Un gato
Adopta
El andar de su humano
No hay otro camino
Es así
Entre gotas de leche en la quijada
Un pájaro con el ala quebrada
Y veneno sangrante por un amor perdido
En puntas de pie entre un bol y un bota
Idéntico alarido
El brillo en la mirada
Y miedo al movimiento súbito en la cama
A poco
Un gato adopta
Es así
Un gato
Traducción: Gerardo Lewin
Eran Tzelgov nació en 1974. Poeta y traductor de español e inglés. Vivió casi medio año en las montañas andinas, donde escribió y enseñó. Participó en la creación del grupo "El Búho de Piedra" generador de tours de poesía y que ha devenido en difusora de la Revista DAKA. Diplomado en Literatura Hebrea y Foránea en la Universidad Ben Gurión. Reside actualmente en Nueva York, donde estudia para obtener un doctorado en Literatura y Teoría Crítica.
Te tocaré en la oscuridad preguntándote
qué es esto. Me dirás es mi mano
(es mi vientre, mi mejilla, son mis pechos)
te despertaré y te pediré acuéstate conmigo,
ámame, que significa háblame
de tu amor por mí (cuéntame sobre tu amor
por mí, cuéntame sobre mi vida contigo,
sobre tu vida conmigo, cuéntame qué pensaste
cuando nos encontramos, cuando nos separamos)
y significa también no regresar, no comenzar
desde el principio, seguir hacia adelante,
por un corto trecho; ahora mismo, en esta oscuridad
distingo ya una senda (tu orgullo ofendido cederá
en dos días o tres; mi enojo ya pasó, como un susurro).
Me acostaré contigo sin siquiera despertarte,
te acostarás conmigo en un silencio repentino
como el capricho de una niña
que viola a un gigantón desconocido
o como dos borrachos o como dos cachorros
o como dos extraños que se citaron
en este hotel (toda versión libera/organiza
la caída del cielo y sus ejércitos)
o te despertaré y charlaremos hasta el amanecer,
el silencio se desploma sobre nosotros
cuando hablamos de política (¿con qué
cosas de este mundo nos aquietaremos?)
e incluso masturbarse es una especie de calma:
súbitamente la claridad irrumpe y
cómo nos reconciliaremos
en la mañana (¿adónde iremos? ¿en qué momento
hay que dejar la habitación?
¿cómo pagaremos?)
Me mirarás y te miraré y me verás y te verás
y te veré y en tus oscuros ojos a mí
y se hizo el día.
Traducción: Gerardo Lewin
Itzjak Laor, (n. 1948) es un poeta israelí, dramaturgo y periodista, nacido en Pardes Jana. Publicó cinco libros de poesía, diecinueve novelas, obras de teatro y ensayos. Es conocido por su poesía de protesta política, especialmente acerca de la Guerra del Líbano (1982) y la ocupación israelí de Palestina. En su poema "En una Aldea cuyo nombre ni siquiera conozco" se imagina a sí mismo varado en una aldea libanesa: "Por un momento tuve la esperanza de que me atrapen".
Cuando vengas a acostarte conmigo
viste la toga del juez.
Yo seré el ínfimo reo
y a ti que tanto te gustan los disfraces
que tienes para cada ocasión un atuendo distinto
no te despojes abrázame con tu negra toga
bajo la cual estarás desnudo.
Enciérrame
yo seré el ínfimo reo
el criminal existencialista
el que a sí mismo se condena
a mil muertes diarias
no viviré para siempre
moriré en el próximo minuto
falto de identidad como el eterno errante.
Transfórmate en la ley
ponte una peluca blanca sobre tu cabezota
fóllame de parado
métemela hasta que no sepa dónde estoy.
Juega a esos jueguitos que sólo tú conoces
porque de otra manera no sabría que se trata de ti
porque de otra manera no sabría quién eres
haz que sepa.
Traducción: Gerardo Lewin