domingo, 1 de septiembre de 2013

Pinjas Sadé / Acerca de lo innecesario de comprar un ventilador en el verano

















No hace mucho, un tórrido día de un sofocante verano,

alguien me dijo: ¿por qué no te compras un ventilador
para combatir este bochorno; 
tú, que en tu casa pasas los días y las noches?

Consideré el asunto y me dije a mí mismo:

heme aquí, no sostengo querella alguna 
con el calor o el frío
y no albergo contra ellos rencores en mi pecho.
No me visitan con aviesos planes ni pretenden mi ruina.
Así es: la canícula estival o el rigor del invierno
son como el hacedor los quiso.
Es la naturaleza de las cosas, según el plan del universo.

Puesto a pensar, diría que en mi corazón siento por ellos

algo parecido al cariño.
Cuando llegan, les digo: benditos los que vienen.
Al partir, los despido: idos en paz.
Volved a mí el año venidero, digo. Espero estar también yo aquí.




Traducción: Gerardo Lewin



Pinjas Sadé nació en 1929 como Pinjas Feldman, en Galitzia, territorio en ese momento polaco y ahora ucraniano. Emigró a Palestina a la edad de cinco años. Pasó su infancia en Tel Aviv y parte de su juventud en el kibutz Sarid, donde trabajó como pastor de ovejas. Participó como combatiente en la guerra de 1948. Viaja con posterioridad a Londres para completar su educación. A la edad de veintisiete años publica su libro autobiográfico "La vida como parábola" (hajaim kemashal) un libro donde exponía vivencias y creencias personales (espirituales, sexuales, etc.). A partir de ese momento Sade fue un pensador y creador polémico. En 1990  le fue otorgado el Premio Bialik. Falleció en 1994.


Aquí, un excelente estudio sobre su obra, de Mª Encarnación Varela Moreno, de la Universidad de Granada.


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