Dibujo: Yoni Benshalom
Mi impresión es
que no eres una mujer
demasiado buena.
No ejerciste suficiente violencia
o no la impediste en absoluto.
Tarareas canciones
como si fuese algo permitido
y dibujas atardeceres
sin tomar en cuenta
que tienes sesenta años.
Lo único que sabes hacer es sonreír,
simpatizar y hacer sonar el cuenco tibetano.
Cuando te acuerdas de tu madre
o de cualquiera otra verdad,
te sientes por completo avergonzada.
El bien al que aspiras llega a ti
en dosis mínimas,
casi ridículas
y si no te amara cierta gente
no lograrías siquiera
abandonar jamás la cama.
Traducción: Gerardo Lewin

No hay comentarios:
Publicar un comentario