miércoles, 4 de junio de 2014

Zelda / Cada quien lleva un nombre



































Cada quien lleva un nombre
otorgado por Dios,
por su padre y su madre.
Cada quien lleva un nombre
dado por su estatura, 
por cómo ostenta su sonrisa
y por sus ropas.
Cada quien lleva un nombre
que le fue dado por los montes
y por sus propios muros.
Cada quien lleva un nombre
cifrado en las estrellas,
repetido por sus vecinos.
Cada quien lleva un nombre
obtenido por sus pecados
y anhelos.
Cada quien lleva un nombre
por el que lo conocen sus enemigos,
con el que su amor lo llama.
Cada quien lleva un nombre
que obtuvo en festejos
y en labores.
Cada quien lleva un nombre
que le dieron las estaciones del año
y su propia ceguera.
Cada quien lleva un nombre
que le dio el mar
y que le dio
su muerte.



Traducción: Gerardo Lewin


3 comentarios:

Michelle Terdjman dijo...

Quisiera pedir permiso del traductor para utilizar este texto. ¿Cómo tengo que hacer? Gracias.

Geraldine Palavecino dijo...

Muchas gracias Gerardo por este poema.

Anónimo dijo...

Precioso, volver sobre el nombre y "cada quien lleva su nombre" como algo que lo constituye y es.