martes, 17 de noviembre de 2020

Dalia Ravikovitch / Recuerdas, seguramente...



































Cuando ya se han ido todos
me quedo a solas con los poemas:
algunos míos, otros no.

Los poemas escritos por otros
son los que más me gustan.
Me quedo en silencio
y la garganta se libera del ahogo.

Me quedo.
A veces quisiera que todos se fueran.

Escribir poemas es algo grato.
Estás en una habitación cuyos muros se elevan.
Los colores se agravan.
Un pañuelo azul se vuelve profundísimo valle.

Quieres que se vayan todos.
No entiendes qué pasa contigo.
Quizás pienses en dos o más cosas.
Luego pasará todo y serás cristal claro

y tras eso, el amor.
Tanto se amó a sí mismo, Narciso.
Necio quien no comprenda que también amó al río.

Estás solo.
Te duele el corazón, pero no ha de quebrarse.
De a poco se diluyen las figuras lavadas
para borrarse luego las heridas.

Llega después el sol, en mitad de la noche.
También recuerdas unas flores oscuras.
Necio es el que le permite al sol ocultarse cuando así lo desea.
El sol prosigue su derrota, siempre, hacia las islas,
y te visitarán astros y lunas, inviernos y veranos.

Tesoros incontables.




Traducción: Gerardo Lewin






jueves, 5 de noviembre de 2020

Avraham Akner / No hagas preguntas



































Dios nunca pide disculpas
por haberle hecho un mal
a alguien, por causarle
un daño gratuito.

Allí se está, en lo alto,
manejando el mundo
a la distancia.

No hagas preguntas,
como las hizo Job
con sus penurias:
cuál es la razón, por qué
fue tan inclemente tu destino.

De nada sirve preguntar,
quejarse o sollozar.
Nadie te responderá
y sólo obtendrás desilusión.

Nunca jamás preguntes nada.
¿Por qué lo has hecho?
¿Cuál fue el motivo?

¡No preguntes!
No sirve. 
No sirve de nada.




Traducción: Gerardo Lewin





Avraham Akner (1907-?) nació en Mosty, Ucrania. Se desempeñó como poeta y periodista y escribió en los idiomas idish y hebreo. Publicó los poemarios MeMaamakim / Desde las profundidades (Ed. Alef, Tel Aviv, 1984), Peamei Stav/ Huellas otoñales (Ed. del autor, Tel Aviv, 1987) y A lid iz guevoirn / Ha nacido una canción (Idish. Ed. del autor, Tel Aviv 1987). Participó en la redacción del informe Mosty-Wialka, vida cotidiana y destrucción de una aldea judía (Tel Aviv, 1975). Sobreviviente del Holocausto, consagró sus obras al recuerdo de familiares y conocidos asesinados.



martes, 20 de octubre de 2020

Lali Tsipi Michaeli / La casa que siempre nos esperará


Retrato y fotografía: Jan Rauchwerger








Salimos de la casa
y miramos la casa.
Vemos cómo la luz irrumpe
e ilumina la pared sobre la que
cuelga el retrato de Lea.

Nikel.(*)

Me pregunto si un extraño
podría reconocerla a ella
según la sección del dibujo
que alcanza a verse desde el exterior.

El balcón, desde este ángulo,
parece amplio. Allí sentados
la sensación es de mayor gentío.

Los vecinos, a izquierda y a derecha,
se ciernen sobre nosotros.
Una luz minúscula emerge
de los vecinos de la derecha
y la vecina de la izquierda
ha cerrado los postigos.

Allí se está a oscuras
permanentemente.

Se ve que han invertido en esa casa
algo de inspiración.

No han dejado piedra sobre piedra,
volcaron cemento
pusieron ventanas
plantaron puertas
para su uso
funcional.
Que haya
un techo.

Vayamos ahora al mar.
Démosle al cuerpo
lo que es del cuerpo.
La casa siempre
nos esperará
como un perro
que es feliz
cada vez que nos ve.



* Lea Nikel (1918-2005). Pintora abstracta israelí.


Traducción: Gerardo Lewin




Lali Tsipi Michaeli nació en Georgia en 1964 y a los siete años emigró a Israel. Es egresada de la carrera de Literatura comparada de la Universidad de Bar Ilán. Es, además, locutora profesional. Algunos de sus títulos son Masejat Panim / Máscara antigás (Ed. Ajshav, Tel Aviv, 2015); HaBait HaMeshugá / La casa loca (Ed. Eben Joshen, Raanana, 2018) y Papa / Papá (Ed. Eben Joshen, Raanana, 2019).


miércoles, 7 de octubre de 2020

Itshak Gvilli / Acerca del encierro







Cuando salgamos del encierro
al espacio abierto
la gente andará por las calles
medio atontada,
como el boxeador en la lona
que se pone
lentamente
de pie.

Iré a ver a mamá.
Me anunciaré
por el viejo abrepuertas
que aún aguarda
la llegada del técnico,
miraré de reojo
las desastradas casillas de correo,
pegoteadas con etiquetas rotas
con los nombres rasgados
de aquellos que 
alguna vez
aquí vivieron
y prosiguieron viajes
hacia otros destinos.

Cuando mamá
por fin
abra la puerta
subiré las escaleras
hasta ella
y nos arroparemos
en un abrazo interminable
para sanar
lo que quedó.



Traducción: Gerardo Lewin




Itshak Gvilli nació en 1964 y es contador público. En su juventud tuvo una educación religiosa ortodoxa. Comenzó a publicar poemas hace cinco años y recientemente publicó el poemario Safek Jashejá / Quizás la oscuridad (Notzá, 2019).



martes, 22 de septiembre de 2020

Navit Barel / Barca inestable






Mantén tu palabra: regresa al hogar con el ocaso y entrégate al corazón. Eres hombre, estás cansado, guardas mínimas nostalgias, máxima misericordia y un miedo que zarandea nuestra casa como a una barca.
De no ser por la ropa limpia y tu marcha, demasiado recta, se podría pensar que no deseas volver. Pero la mujer está muy cerca son seguros sus pasosAsí, te dan la bienvenida pocos, tan pocos ojos.
El sol ha estado durante todo el día, llegas con la oscuridad. Hay un hilo conductor entre el tiempo aquel de la locura y éste de las casualidades.
Las palabras que dices se evaporan. Que amas a ese árbol que florece allí fuera porque te recuerda otro árbol y otro florecer. Que amas a la mujer que se quedó acá dentro, atormentada.
Enhiesto y sudoroso, nunca mientes, y así la vida es bella por incómoda. Confundes una puerta con la otra como si fueras un huésped ocasional suspendido en un atasco, entre el terror y el espanto.




Traducción: Gerardo Lewin


miércoles, 16 de septiembre de 2020

Amir Or / Diario de viaje






Martes / tercer día


Te has ido solo y andas solo,
tus amigos se han despedido y regresaron,
cada quien a sus propios muros conducido,
en soledad o acompañado
y siempre igual, el hambre permanece.

¿Qué es lo que ansías? ¿Qué buscas?
No lo sabes. ¿Cómo saber a qué
tu sueño se aferraba
como a fuego
y no era más que la brasa del alma?

Solo eres libre y qué hay con eso.
La libertad: un cántaro vacío,
con qué lo llenarás.
La sed del corazón no cesa,
lo que has abandonado
no serás ya capaz de retener.

Sin nombre, posesiones o historia, ¿quién eres?

La senda se bifurca, nada más hay.



Traducción: Gerardo Lewin


lunes, 31 de agosto de 2020

Hava Pinchas Cohen / Mujer










Siempre podrás lavarte el cuerpo
de los humores que en ti deje.
Yo, en cambio, puedo llevar
en mis adentros,
por largas horas
tu simiente
mientras camino por las calles.
Nadie lo notará.

Puedes desaparecer de la faz del planeta
en el transcurso de la próxima guerra
y yo cargaré con tus hijos, sin ti.
Quizás sea ése el motivo
de tanta terquedad
en cuanto al apellido paterno.

¿Qué quedará, entonces, de mí?

De mí quedará el recuerdo
y todas las miradas que pude
coleccionar en vida
serán una diadema
en el perfil de nuestra hija.



Traducción: Gerardo Lewin





Hava Pinchas Cohen (1955), poeta y editora israelí. Nació en 1955 en la ciudad Jafa en una familia de origen búlgaro. Desde 1989 edita Dimui, una publicación consagrada a diversas manifestaciones de la cultura judía. Es docente en colegios secundarios y en la Universidad de Tel Aviv. Obtuvo el Premio revelación "Jerucham Luria" por su libro HaTzeva BeIkar; el premio AKUM Poesía 1995; el premio Kuguel 2000 de Poesía y el premio Alterman de Poesía 2002, entre otros. Ha sido traducida al inglés, holandés, húngaro, español y francés.
Publicó, entre otros: HaTzeva BeIkar/El color en especial (Am Oved, 1990); Masá Ayalá/El viaje del ciervo (HaKibutz Hameuchad, 1994); Nahar VeShichejá/El río y el olvido (HaKibutz Hameuchad, 1998); Aji HaTzimaón/Mi hermana, la sed (HaKibutz Hameuchad, 2012); VaJetzí Teavá Beyadó/La mitad del deseo consigo (HaKibutz Hameuchad, 2018).