lunes, 8 de abril de 2013

Elisha Porat / Flautas en la brisa



















En la parcela de los gentiles, 
en el cementerio del kibutz Givat Brenner,
yacen aquellos
que no serán ya jamás judíos. 

Flautas en la brisa
cuelgan de las copas de los árboles
y cantan para ellos
un compilado de dulce música internacional.
Los sobrevuelan cidi´s, ángeles de cercenadas alas.

Allí descansan, pacíficos, 
sin plegarias ni cánticos,
sin el terror por el advenimiento atroz 
del peor descalabro:
la resurrección de los muertos, 
el día del juicio final.



Traducción: Gerardo Lewin



Elisha Porat (1938- 2013) es un poeta y escritor hebreo. Ha publicado 19 libros de ficción y poesía, desde 1973. En 1996 obtuvo el Israel's Prime Minister's Prize for Literature. Algunas de sus obras han sido traducidas y publicadas en los Estados Unidos, Inglaterra y Canadá.



Rafi Weichert / Ultimamente...
























Ultimamente me he encontrado con algunos poetas que me dieron a entender que se les había acabado el estro. Uno escribe mini-relatos, el otro redacta algo así como un epistolario. Un tercero dejó de escribir literatura. En cuanto a mí, se me dificulta el decidir si esta situación comporta una amenaza de parálisis, una necesidad de aspirar versos molidos con un canuto que se tapó y me asfixia o si trae una sensación de ilimitada libertad. Ya no resulta imperioso prestar oído a aquellos ritmos que llegan desde lejanías y se aproximan lentamente hasta vestir la forma del poema, a las palabras que comienzan a infiltrarse, al conjunto que acumula una suerte de energía musical sobre el papel y adquiere significado, habla acerca de tu vida, de tu muerte y de lo que has perdido y de las encrucijadas que atravesaste, errando tu camino.



Traducción: Gerardo Lewin





Fuente: Eli Hirsh lee poesía


Jacob Frances / Al príncipe de los demonios


¡Levántate, Asmodeo! Despierta 
y despacha a tus avernos urgentes emisarios,
promulga edictos en los feudos de tu reino
para adquirir alquitrán y nafta,
azufre y leña en grandes cantidades.

Que prestos capataces recluten 
legiones de demonios pues es el día 
hoy de la iracundia, tiempo 
de miserables que odian toda bondad,
lo peor de los hombres.

Incendia el mundo.
No te amilanes recordando
cómo - ayer apenas - 
suplía de almas tus abismos.

Y de ése que holló las nucas de los príncipes
no te apiades, Asmodeo,
pues sería capaz, en su osadía,
de reclamar - el día de mañana - tu corona.



Traducción: Gerardo Lewin


Jacob Frances (1615-67) fue el último gran poeta anterior al período moderno. Nació en Mantua. Además del hebreo, dominó el portugués (su lengua materna), el italiano, el arameo y el latín. Sostuvo amargas rencillas con los cabalistas y con los seguidores de Shabbetai Tzví, que se había proclamado Mesías en 1665.  Sus poemas contra la cábala fueron prohibidos y quemados, él fue apedreado en la vía pública y su casa fue saqueada. Murió en Florencia, donde debió refugiarse. Su obra completa incluye más de doscientos poemas, entre ellos alrededor de cincuenta sonetos (como éste mismo, en el original). Su talento satírico se equipara al de su hermano Immanuel Frances, con quien solía escribir a dúo. El presente soneto ataca a un juez rabínico de la época, Rabbi Yehiel Norzi, miembro del tribunal que censuró su obra. 

Fuente: The Penguin Book of Hebrew Verse.

martes, 5 de marzo de 2013

Itzjak Shalev / La canción del perro envenenado
















Bajaste una cortina de rizado algodón sobre tus ojos
y por entre sus rendijas espiaste un mundo hostil:
grandes perros-lobo de afilados caninos
e hirientes automóviles desfilando por miles.

Oliste aquí o allá pero no oliste
el veneno en la carne
por eso yace
frente a nuestra puerta
tu cadáver
y se seca en tus fauces
la blanquísima espuma.

Aullaste tu breve vida
a la lluvia y la luna.
Hubo noches heladas
y a veces parrandeabas
con perras por el barrio.
A medianoche oíamos
el ruido de tus pies, a la carrera.

Ya no saldremos en paseos diurnos
a abrir esas esquelas
que tus amigos te dejaban
en pequeños buzones
junto al pasto.



Traducción: Gerardo Lewin


Itzjak Shalev (1919-1992) fue un escritor, poeta y ensayista israelí. Nació en Tiberíades y durante su niñez se trasladó a Jerusalén. Publicó su primer poemario "Ojezet Anaf Hashaked / Aferrada a la rama del almendro" en 1951. En 1952 obtuvo el premio Usishkin de poesía, y en 1955 su libro "Kolot Enosh Jamim/Cálidas voces humanas" obtuvo el premio Rupin. Su amor por Tierra Santa lo llevó a posiciones que hoy consideraríamos como extremas: fue uno de los fundadores del movimiento "Eretz Israel Hashlemá/La tierra de Israel unificada" que plantea la anexión de Judea y Samaria.


lunes, 4 de marzo de 2013

Eli Hirsh / Salamandra






















Dijiste que viajabas a un sitio remoto
pero no imaginé que demorarías en volver.
Oí decir que allí,  adonde fuiste,
suelen plantar, tal como aquí, ficus,
que podan los setos de mirtos y ligustros
y en los tejados florecen los alhelíes.

Pues bien, hazme un favor: cuando regreses
¿recordarás traerme un ramo dorado y blanco?
Los alhelíes allí, dicen, son bonitos
y tienen un perfume
que no es de este mundo.

Imagina el placer que sentirá
la salamandra (aquella que entristeció con tu partida
y anida desde entonces en la cornisa de mi casa)
cuando le acerque tu rubia, nívea ofrenda:
olerá, en todo su añorado aroma,
la belleza de tu regreso, transformado en flor.




Traducción: Gerardo Lewin


Poema pertenecinte a su libro Ganei Tel Aviv HaTluim // Los jardines colgantes de Tel Aviv, Ediciones del Kibutz Hameuchad.

Israel Bar Kochav / Reinado




A lo largo de quince años
ocupé el cargo de niño y fui expulsado
de ese reino.

La tierra se mantuvo incólume,
los árboles resplandecían bajo la lluvia.

Ahora se ha secado el almendral
y el pez de pan ennegreció.
Se ha derrumbado el cobertizo de los cielos
sobre el monte leviatán

y el amor, alojado en la punta de mi lengua,
se adhirió a mi paladar (*).



Traducción: Gerardo Lewin

Israel Bar Kochav nació en 1950. Es poeta y psicoanalista. Ha publicado hasta el momento diez poemarios, entre ellos "Amor en breve" (Ediciones Am Oved 2005) en el que aparece este poema. Ha sido traducido a numerosos idiomas y obtuvo en 1980 el premio Primer Ministro a la creatividad.

(*) Alusión a Salmos, 137/6

sábado, 13 de octubre de 2012

Nathan Alterman / Poema de los cuidados














Cuida tu alma, guarda tu fuerza. Cuida tu alma.
Cuida tu vida, tu inteligencia. Cuida tu vida
de los muros que caen, del alero incendiado, de la negrura,
de la piedra certera, de la daga y las zarpas.
Cuídate de lo candente, de lo filoso,
de lo cercano como tierra o como cielo,
de lo que es mudo, de lo que espera o lo que atrae,
de lo que mata: agua que en el pozo ahoga,
fuego que en la caldera quema.
Cuida tu piel, tu alma. Cuida tu vida.

En apariencia, es sólo una tarde de verano.
Sólo esta tarde amable de verano - ya vieja y conocida -
que nos visita piadosa y grácil,
no para el susto ni para murmurar sospechas o acusaciones.
Viene olorosa de guisos, con candelabros
que nos alumbrarán hasta que que nos durmamos o soñemos.
En apariencia es sólo una tarde cálida, benevolente,
sólo una tarde que no para el desasosiego nos visita.

Ahora el viento nos acerca manos
y en súbito silencio una ventana lenta se abre a la oscuridad.
Dime por qué te ríes como un miedo,
por qué como una risa te congelas.
Dime por qué es aún el mundo tan estrecho,
fuegos y aguas lo circundan y acechan;
por qué tu vida, como pasmado pájaro,
está latiendo en la palma de la mano;
por qué el temblor, el vuelo estrepitoso
que busca tragaluces en un cuarto cerrado.

Cuida tu alma, tu alma fatigada.
Cuida tu vida, tu inteligencia. Cuida tu vida
Cuida tu cabellera, tu piel y tu belleza.
Cuida tu bondadoso corazón, guárdalo entre tus manos.


Traducción: Gerardo Lewin



Es difícil transmitir en una breve reseña la estatura e importancia de Nathan Alterman. Nació en Varsovia en 1910 y falleció en Tel Aviv en 1970. Fue un prolífico poeta, traductor, dramaturgo, periodista y también un influyente político en las filas del partido sionista-socialista . En 1925 emigró junto a su familia a Tel Aviv. Estudió luego en Francia, donde cursó la carrera de agronomía. Su primer poemario (Kojavim Bajutz / Las estrellas afuera) se publicó en 1938. Luego vendrían Simjat Ani´im/Alegría de pobres, en 1941, considerado por muchos su obra cumbre. En los primeros tiempos de la lucha por la independencia, escribió su famoso poema Magash Hakesef/La bandeja de plata, que se convirtió en un texto canónico. Durante los años ´50 se opuso fuertemente a la ley marcial impuesta sobre los ciudadanos árabes y apoyó las luchas de los trabajadores, como la huelga de marinos en 1952. Sostuvo una postura crítica contra la posición de David Ben Gurión a favor de la devolución de territorios  capturados en las guerras a cambio de acuerdos de paz. Tradujo al hebreo los clásicos, como Shakespeare, Moliére, Racine y otros. Recibió innumerables premios. En 2005 fue electo en el puesto número 43 de los israelíes más influyentes de todos los tiempos.  (Fuente: wikipedia).

Aquí, la interpretación clásica de este poema, musicalizado por Sacha Argov y en la voz de Java Alberstein