sábado, 13 de agosto de 2022

Nadav Linial / El tiempo que roe nuestros rostros






El pan. El agua. El cuchillo.
Sobre la mesa.
Los pequeños milagros del día.
La luz que cae sobre el ánfora,
las flores que emergen
en mil bocas 
del extremo de los tallos.

El tiempo que roe nuestros rostros.
Las simples leyes
según las que vivimos.
El papel que envuelve la piedra,
la piedra que rompe las tijeras,
las tijeras que irrumpen
en el borde del papel.

El silencio, el silencio que perturba
el susurrar de nuestras horas.
La mano que avanza, como topo
en la sombra, para rozar la piel
como el badajo la campana.

El silencio que troza nuestra carne.

El pan, el agua, el cuchillo
sobre la ancha mesa.
La luz que se diluye
en el horizonte.





Traducción: Gerardo Lewin





Nadav Linial (Jerusalén, 1983) cursó estudios de primero y segundo grado en Literatura, en la Universidad de Tel Aviv, y cursa un doctorado en Estudios Orientales en la Universidad de Michigan. Su primer libro Tikrat HaAdamá/El techo de la tierra (Kesheb, Tel Aviv, 2010) obtuvo el Premio Teba de poesía y el Premio Ministerio de Educación para nuevos poetas. Acaba de editar su segundo libro, Hilel/Alabanza (Pardés, Haifa, 2022).


miércoles, 15 de junio de 2022

Adi Wolfson / Esto es de verdad

































Me rindo
ante la gravedad, caigo
en mí mismo, soy abducido
por los temores, los demonios
del corazón.

Día y noche
se revuelven en mí
como dolor de vientre
como un parto
como

cuando se ama.
Suelto la cuerda,
Esta vez no es un juego
de niños, esto

es de verdad: caigo
en tierra, conmocionado,
entregado a lo desconocido,
mientras apuesto contra mí
y pierdo.



30/8/17





Traducción: Gerardo Lewin





Adi Wolfson (Arad, 1971) es poeta, ingeniero químico, activista ambiental y experto en sistemas sustentables. Ha publicado cuatro libros de poesía. Obtuvo en 2017 el prestigioso Premio Levi Eshkol de literatura. El poema que aquí presentamos pertenece al libro "Soy tu padre", próximo a publicarse en Editorial Insensata.

domingo, 8 de mayo de 2022

Odeya Rosenak / El fin justifica


foto: Yossi Zwecker




Anduve por el trayecto del tranvía, en Jaffo,
entre trabajadores extranjeros y cuerpos
de palomas muertas. En Jaffo matan
adrede a las palomas (algo llamado
"control poblacional").
Así llegué hasta tu casa: golpeé, entré
y me acosté contigo. Cuando tu esposa
regresó del trabajo te abandoné
para acostarme con ella, porque toda mujer
me resulta querible, como una madre.
Después llegaron los chicos,
que ya no son tan chicos, tienen mi edad,
por lo que pudimos hallar un idioma común.

Luego nos sentamos en el salón y dije:
¡Ahora soy parte de la familia!
Tienen que invitarme a veladas festivas,
pasarme en herencia vestidos y zapatos
que ya no estén en uso,
brindarme una cama,
darme una copia de las llaves
y prestarme la bici.

Aquí estoy, tómenme.





Traducción: Gerardo Lewin



Odeya Rosenak (Jerusalén, 1991), es guionista, directora de cine y poeta. Completó sus estudios de cine en la escuela de Sam Spiegel. Dirigió cortometrajes con guiones propios. Su libro Bo lakek otí / Ven, lámeme (Marom, 2020, Tel Aviv) despertó airadas polémicas en el ambiente cultural israelí.





miércoles, 27 de abril de 2022

Orin Rosner / La respuesta a los nazis








Tu familia huyó de Europa a tiempo
y la mía se quedó. La tuya vio el humo
y la mía se dispersó en él.

Sin embargo y a fin de cuentas
estamos ambos aquí,
alquilamos un departamento
con un balcón, con plantas,
en el viejo centro de Tel Aviv.

En nuestra cama
acaricio tus ojos y tus labios.
Te amo,
no quisiera que nada cambie

pero a veces pienso que
si sobreviene el hambre
nos comeremos a los gatos,
luego al perro
y luego, por fin,
el uno al otro.



Traducción: Gerardo Lewin

sábado, 9 de abril de 2022

Nathan Zach / Acerca del deseo de exactitud







Hubo mucha exageración en el recuento de las víctimas:
algunos contabilizaron casi cien; hubo según otros varios cientos.
Uno afirmó mi cálculo es de treinta y seis mujeres carbonizadas
aunque su compañero dijo estás en un error, fueron sólo once
y tu inexactitud es intencional y política;
no es por casualidad y ya que estamos diré también
que sólo fueron ocho las mujeres degolladas pues a dos las balearon
y hay un caso dudoso en el que no está claro
si la degollaron, violaron o fue acuchillada.

En cuanto a los niños, tampoco ha sido dicha la última palabra.
Todos concuerdan en que seis fueron crucificados y uno torturado
antes de triturale la cabeza, pero quién puede aseverar
que aquellos desaparecidos, cuyos paraderos se desconocen,
han sido, ciertamente, todos o en parte arrojados al mar
y de ser así, ¿cómo explicar las manchas sanguinolentas?

En estos asuntos las exageraciones deben ser evitadas a toda costa
y se ha de aclarar y prevenir: hablamos de los destinos de gente
que pueden confundirse (esperemos que no) en los informes,
aunque tales hechos, distinguido colega, hayan ocurrido más de una vez.

Sucedióse luego una amarga disputa a lo largo del día
y de no ser por el horrible hedor que despedía el sitio
hubieran llegado a la absoluta precisión —o a los golpes,
dado que el deseo de exactitud es tan humano como
el de asesinar, violar, destrozar o eliminar
a tu enemigo, tu rival, al vecino de enfrente,
al desconocido y sospechoso o simplemente
a todo hombre, mujer o niño vivos.




Traducción: Gerardo Lewin

domingo, 20 de marzo de 2022

Diti Ronen / Ucrania







2

Sentada en el autobús
observo por la ventana
veo cómo la tierra
se rinde ante la palabra maldición
se recuesta, agobiada, sobre la simiente
gime sus humillaciones.


7

En el autobús repleto
poetas y más poetas:
cada quien con su poema,
borrachos.
Somos hermanos en la poesía,
—dicen—
que descubren continentes
beben en honor
a los trabajadores de la palabra,
por el triunfo de la hermandad,
vagan entre taburetes,
entre provincias y ciudades,
y comparten sus soledades
con extraños.
Ahora están cantando
canciones folclóricas.
Entono el Pije do Jakuba
el Az a szép. (*)
Luego rompo en llanto.


8

Viajo a lo largo del tiempo
aprendo desde el principio
el significado de la escritura
y el de la lectura.
Los libros de texto de la Historia
se expanden ante mí
entre lápidas y tumbas
que aúllan sus colores verdaderos.


12

Al pie de los monumentos del régimen caído
jóvenes gendarmes se pasean
con sus relucientes uniformes
van de a dos, custodian
los sitios que conmemoran a las víctimas
de la última guerra.
Siento la creciente proximidad
del terremoto
por detrás de la escenografía
de una obra que está por comenzar.


(*) Canciones infantiles húngaras.





Traducción: Gerardo Lewin

viernes, 21 de enero de 2022

Yael Ran / Las personas mayores









Las personas mayores
suelen adoptar perros.
Es como volver a tener hijos
para envolver con pañales la esperanza.

Sentir el tacto húmedo
de cercanía y dependencia
y allí diluir las tristezas.

Pequeño, grande, negro o blanco.
Lo principal es que no se les muera de pronto
y en un rincón se queden, solitarios.

Lo principal es que alguien se menee, 
impaciente, en el vano de la puerta;
que oculte con ladridos la soledad.




Traducción: Gerardo Lewin



Yael Ran nació en 1989 en Jerusalén. Es diplomada en Educación Especial. Escribe poesía, canciones, cuentos cortos y monólogos. Permanece inédita.