domingo 1 de enero de 2012

Dalia Ravikovitch / Con el viento a favor











Cuando un hombre está solo en su cuarto

¿qué saben de él los otros, allá afuera?

Quizás una palabra aúlle en sus oídos

las veinticuatro horas, día a día.

Hay gente que no entiende

hasta qué punto es dura la jornada.

La mañana no alumbra del modo en que debiera,

el rostro del sol es un disco aplastado.


Hace veinticinco años

hubo en el mundo una guerra atroz.

Entre las miles de casas de los vencidos

había personas con orgullo en el corazón.

El hombre que está solo en su cuarto

mira al sol aplastado

y comienza a pensar cosas maravillosas.


Como volar con el viento a favor.

Incluso hay quienes vuelan

sin necesidad de viento alguno.

Las ramas de los pinos se adhieren a sus mejillas

y vuelan con los húmedos labios abiertos.

Sin saberlo, una nube o una semilla aérea

besan, al pasar, sus bocas.

Con ojos brillantes, lacrimosos,

contemplan la celeste maravilla.

Si tropezara con él alguna partícula divina

no le provocaría daño alguno.


Volar significa que los pliegues del aire

te llevan, como el amor.

Uno vuela, uno aterriza

y es entonces cuando sobreviene la sorpresa:

Hay quienes vuelan con el viento a favor

y aun así se pierden, abruptamente, prematuros.


Traducción: Gerardo Lewin


Dalia Ravikovitch nació en Ramat Gan (Israel) en 1936. Aprendió a leer y escribir a los tres años. Sus primeros poemas aparecieron en la revista literaria Orlogin, editada por el poeta Abraham Schlonsky, quien la estimuló a continuar escribiendo. En total, DR publicó diez volúmenes de poesía. Además, escribió prosa y literatura infantil. También tradujo poesía al hebreo. Su poema más conocido es Bubá Memukenet (Muñeca Mecánica). Poemas suyos han sido traducidos a 23 idiomas.


Eljanán Nir / Dios no me acompaña









Fue un martes, después de la primera brisa del verano,

cerca del mediodía, cuando lo noté:

iba por la calle y Dios no me acompañaba.

Una vez Arik me preguntó cómo lo hacía:

parecía que siempre Dios me acompañaba

en mis paseos urbanos

(no “parecía” - solía agregar - sino que Él en realidad estaba).

¿Cómo consigues eso?


Sin embargo ese martes, súbitamente, estuve solo.

No sentí miedo: la piel leve del misterio

se separó de mí, de pronto, sin dejar una escama.

Quedé solo.


No ocultó su rostro, siquiera. Me sentí anonadado.

Hicieron falta un par de minutos para entender

qué debe hacer uno a los treinta años

cuando por vez primera camina solo por la calle.

Cómo hace uno para atravesar

todo ese espacio vacío.


Traducción: Gerardo Lewin


Eljanán Nir nació en Israel, en 1980. De formación religiosa, publicó poesía en las revistas Helicon, MeshivHarúaj y otras. Estudioso de la cábala, ha publicado tres poemarios.

Ariéh Sivan / Herencia










Los parientes muertos me dejaron muchísimas camisas.

Sin duda alguna no alcanzaré

a usarlas todas.


No abuses de tus herederos.

Deshazte, mientras puedas,

de todo aquello que no les interesará:

manuscritos deteriorados,

libros que fueron acumulándose sobre estantes polvorientos,

fotos en las que sólo tú ves, todavía, algún rostro conocido.


Traducción: Gerardo Lewin


Ariéh Sivan nació como Ariéh Bumshtein en 1929, en Tel Aviv. Participó en la guerra de la Independencia. Se diplomó en la Universidad Hebrea de Jerusalén en las carreras de Hebreo y Literatura. Perteneció al movimiento literario Likr´at (Hacia) junto a Nathan Zach, entre otros. Publicó poemarios, traducciones y una novela de misterio "Adonis", que transcurre en la Tel Aviv del año 1931.


domingo 6 de noviembre de 2011

Tzví Atzmón / A todos
















Los nazis mataron todas las fotografías desleídas

que colgaban en la pared.


Los nazis mataron al abuelo.

Los nazis mataron a la abuela.

Los nazis mataron a todos los tíos y las tías

que llevaban esas ropas tan raras.


Qué bueno tener alguien a quién culpar.

A mi papá lo mató Dios.


Traducción: Gerardo Lewin


Tzví Atzmón es un graduado meritorio de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Bioquímica y Fisiología. Fue investigador en la carrera de Neuro-biología. Publicó los siguientes poemarios: Diseño Interior (1981), Preparación para graduarse (1983), Córtex (1993) y otros.



Gilad Meiri / A mi hijo



















El perdón que te pido, hijo mío,
pende del árbol frutal.
Cuando intento cosecharlo
la rama se escabulle.

El perdón que intento susurrarte
nada en el río como un pez colorido.
Si me inclino para atraparlo
las aguas se retiran.

Con lo que, en lugar del perdón,
me veo a mí misma rodando palabras
como peñas
en la montaña de mi lengua.

Cuesta arriba, hacia abajo;
cuesta abajo, hacia arriba.


Traducción: Gerardo Lewin


Gilad Meiri nació en Jerusalén, hijo de un padre de descendencia Siria y de una madre nacida en Lvov (que alguna vez fue Polonia y ahora es Ucrania). Su madre, sobrevivió al holocausto gracias a que fue ocultada cuando niña por mujeres cristianas. Completó su Master en Literatura Hebrea con una tesis acerca de Yona Wallach y su doctorado con una tesis acerca de David Avidan (ambos poetas publicados por este blog). Meiri es el director del Poetry Place en Jerusalén. Ha publicado dos libros de poesía y uno de relatos cortos, además de una antología de “Poesía y Fútbol”.

T. Carmi / Siempre











Mi mano es más grande que la tuya,

y aun así distingo tu cuerpo

desde un extremo al otro de la tierra.


Hablas quedamente.

Oigo tu voz como un trueno nocturno

sobre el mar.


Crecer atemoriza.

Me acerco o me alejo y es en vano.

Las letras perdieron todo significado ya.


No hay engaño en ti

pero me acechas en cada paso entre montañas,

entre las luminarias del día y de la noche,

entre el perro y el lobo.



Traducción: Gerardo Lewin


T. Carmi nació en Nueva York en 1925, con el nombre de Carmi Tschrney. Al emigrar a Palestina, adoptó su nombre original como su nuevo apellido y conservó la T en recuerdo del anterior.

De educación cosmopolita, se nutrió tanto del Francés y el Inglés como de la tradición literaria Hebrea. Al provenir de un hogar hebreo parlante, consideraba al hebreo como su lengua materna. Luego de graduarse en la Yeshiva University, se propuso lograr un doctorado en Columbia. Viajó a París en 1946 y, al cabo de un año, emigró a Tierra Santa. Se integró a las fuerzas del naciente estado judío y luchó por su liberación.

Algunos de sus libros: No existen las flores negras (poesía), Machbarot Lesifrut,1953 [Ein Prahim Shehorim], Nieve en Jerusalén (poesía), Sifriat Poalim, 1956 [Sheleg B'Yerushalayim], El último mar (poesía), Machbarot Lesifrut, 1958 [Ha-Yam Ha-Aharon], El Unicornio contempla el espejo (poesía), Tarshish, 1967 [Ha-Unicorn Mistakel Ba-Mar'ah] y otros.

Es el autor de un libro de referencia obligada por este humilde bloguero: The Penguin Book of Hebrew Verse, una excelente antología (que hemos saqueado más allá de cualquier prudencia) precedida de un hermoso ensayo acerca de la versificación en idioma hebreo.



viernes 16 de septiembre de 2011

Haim Nachman Bialik / Acógeme bajo tus alas

Acógeme bajo tus alas
sé mi madre, sé mi hermana,
sea tu pecho refugio de mi frente,
nido de mi plegaria lejana.

Y en el ocaso, en la hora tierna,
el secreto sabrás de mi inquietud.
Dicen que la juventud existe.
¿Adónde fue mi juventud?

Habré de hacerte aun otra confesión:
arde mi alma en violento fulgor.
Dicen que el amor existe,
pero ¿qué es el amor?

Me mintieron los astros,
tuve una vez un sueño que se ha ido.
No me queda ya nada.
Estoy ahora solo y vacío.

Acógeme bajo tus alas
sé mi madre, sé mi hermana,
sea tu pecho refugio de mi frente,
nido de mi pregaria lejana.




Traducción: Gerardo Lewin


Reseñar la importancia de la obra poética de Chaim Nachman Bialik a la literatura universal excede largamente las posibilidades de este espacio. Remito al lector al excelente artículo (en inglés) de WikiPedia. Baste decir que su solo nombre simboliza la resurrección poética del idioma hebreo.

Aquí, para los nostálgicos, la versión clásica de este poema.