viernes, 12 de septiembre de 2014

Tali Latowicki / Es necesario que una helada

















Mientras el sol sea aún bello al salir y al ponerse
y las estrellas en lo alto no dejen de tintinear para mí...
J. N. Bialik

Mi amada viajó a una tierra
blanca, extranjera,
el país de los casados.

Cuán largo fue su
viaje. Qué lejanía.

Allí trineos cruzan
la sintaxis casual
del hielo en las conversaciones,
y una campanilla eléctrica
en rítmicos destellos
suaviza el dulzor de los besos.

Dicen que ya no volverá
pero yo tiendo
a no creerlo. No aún.
Es necesario que una helada golpee en la oquedad del pecho,
que el corazón ennegrezca,
que la madera de esta viga
estalle.
Sólo entonces desistiré.



Traducción: Gerardo Lewin 
Publicado originalmente en la revista Punto de Partida.



Tali Latowicki (1976) es investigadora y edita libros de poesía y prosa. Da clases en el Departamento de Literatura Hebrea de la Universidad Ben Gurión del Néguev. Sus poemas han sido publicados en diversos periódicos y han sido traducidos al italiano, polaco e inglés. Camera obscura, una antología de sus poemas en traducción de Sara Ferrari, fue editada en 2008 en Italia (Belforte).


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