sábado, 17 de octubre de 2009

Rachel Bluwstein / ¿Oirás mi voz?















¿Oirás mi voz, amado mío, en la distancia?
Mi voz, que es tuya, ¿llegará hasta tí?
La voz que desde mi sangre llora y clama.
Que buscará, por siempre, ser feliz.

El mundo en caminos infinitos se bifurca.
Encuentros breves. Despedidas.
No alcanzaremos aquello que anhelamos
ni encontraremos eso que ya perdimos.

Tal vez se acerca el final de mis días,
el llanto último del amargo adiós.
Te espero entonces, hasta que todo acabe,
como esperó Raquel al prometido amor.




Traducción: Gerardo Lewin

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Lewin, como la torta está por salir del horno, me formó en el primer lugar de la fila para felicitarlo por su próximo cumpleaños y para desearle un año lleno de poesía, tierra y buenas cosechas.

Ya sabe que por estos pagos mexicanos se lo quiere mucho!

Besos de hermana y bendiciones de bruja:

Euzkera

elescaramujo dijo...

Rachel: cada lectura trae su recuerdo. la primera vez que la leí fue en unos paneles que contaban su vida en el hall de Hebraica, hace muchísimos años. me impactó desde entonces, y es bueno releerla. besos Gerard!