domingo, 2 de mayo de 2010

Tal Nitzan / El punto de la ternura


















…at the hour when we are

trembling with tenderness
lips that would kiss
form prayers to broken stone.
T.S. Eliot (*)




Aquí reside la ternura.
Aun si al corazón, en su mutismo,
se lo tragó la urbe como a piedra;
debes saber: éste es el punto de la ternura.

Dame tu mano en el mundo.

Vi a una madre hablar a su hijo odios,
asolar con palabras,
vi plegarse un edificio hasta el polvo,
con lentitud, un piso dentro de otro.

Cuánto debemos apiadarnos,
cuánto apaciguar.

Cuando se cierra la noche
sobre una nuca que no fue besada
ya no hay remedio:
a todo ahogo,
en cada garganta,
hay una sola cura.

Mira, sencillamente, éste es el punto.




Traducción: Gerardo Lewin


Epígrafe: "A la hora en la que estamos... / Temblando de ternura / Labios que hubieran besado/ Forman plegarias a piedras rotas." T.S. Elliot (Del poema: “Los hombres vanos”, traducción: Tal Nitzan)


Tal Nitzan: Editora de "With an Iron Pen, (Con un lápiz de acero) Veinte años de poesía hebrea de protesta" y "Revista Literaria Orot". Como editora de la colección Latino, tradujo del español al hebreo a numerosos poetas: Octavio Paz, César Vallejo y Pablo Neruda, entre otros. Escribió los siguientes libros de poesía: "Domestica" (2002), "Una tarde común" (2006), "Cafe Soleil Bleu" (2007) y "La primera en olvidar" (2009). Curiosamente, en este último libro, se publica como hallazgo literario la traducción al hebreo de los poemas del casi desconocido (aun para el público argentino) Luis Sebastián Massetto (Buenos Aires, 1938-1985).


En este link, Tal Nitzan recita este poema.



4 comentarios:

Griselda García dijo...

Qué buen poema.

L u c a s dijo...

no podría decir nada acerca de la traducción en si, así que solo dejo acá mi agradecimiento por la traducción: gracias.

y:
Vi a una madre hablar a sus hijos odios,
asolar con palabras,
vi, hasta el polvo, plegarse un edificio,
con lentitud, un piso dentro de otro

terrible!

Salute Mr Lewin

Rolando Revagliatti dijo...

Aprovecho este espacio para sumarme a lo que afirman quienes me anteceden en el uso de "Haga su comentario", querido Gerardo, para felicitarte y así alentarte a la continuidad de tu labor traductora.

Noctiluca dijo...

hermoso poema.Cuánto debemos apiadarnos,
cuánto apaciguar