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martes, 22 de septiembre de 2020

Navit Barel / Barca inestable






Mantén tu palabra: regresa al hogar con el ocaso y entrégate al corazón. Eres hombre, estás cansado, guardas mínimas nostalgias, máxima misericordia y un miedo que zarandea nuestra casa como a una barca.
De no ser por la ropa limpia y tu marcha, demasiado recta, se podría pensar que no deseas volver. Pero la mujer está muy cerca son seguros sus pasosAsí, te dan la bienvenida pocos, tan pocos ojos.
El sol ha estado durante todo el día, llegas con la oscuridad. Hay un hilo conductor entre el tiempo aquel de la locura y éste de las casualidades.
Las palabras que dices se evaporan. Que amas a ese árbol que florece allí fuera porque te recuerda otro árbol y otro florecer. Que amas a la mujer que se quedó acá dentro, atormentada.
Enhiesto y sudoroso, nunca mientes, y así la vida es bella por incómoda. Confundes una puerta con la otra como si fueras un huésped ocasional suspendido en un atasco, entre el terror y el espanto.




Traducción: Gerardo Lewin


lunes, 15 de febrero de 2016

Navit Barel / y si es amor

















¿Qué es esta lluvia? ¿Una señal de qué? Cada gota es
como un alma penitente que transmigra y se funde.
De pie frente la puerta, esperamos que escampe.

La sombra de alguien se interpone entre nosotros.
No creo en estos silencios:
la alegría de éste arruina la felicidad de aquél.

Hubiera soñado con armar aquí gran barullo,
pero los sueños no exaltan, no degradan
y mi destino no es caer sino en manos del amor

y si es el amor lo que deseo, no habrá mundo,
o si el mundo lo que busco, no habrá amor.



Traducción: Gerardo Lewin

domingo, 20 de abril de 2014

Navit Barel / Promo

















Tengo - para cada día del año - de un  tipo especial. Corto o largo.
Llegan hasta lo más recóndito de tu alma. Según cada necesidad.
Ningún ojo quedará seco; llenaremos cada plato.
Recordarás, sin duda, que te prometieron el paraíso:
cómo llegarías allí y bajo qué condiciones. Yo te doy todo gratis;
no es algo muy común en estos días.
Y te perseguirán noche tras noche,
exactamente en ese orden. 
Puedes confiar en que el tiempo no se confundirá
entre esperanza y concreción.

Ahora permite que te lleve de la mano,
que te saque las palabras de la boca, 
que pulverice los anhelos de tu corazón.


Te lo juro por Dios: esto es es algo que no querrías desaprovechar.




Traducción: Gerardo Lewin


La poeta israelí Navit Barel nació en Ashkelon en 1977. Es hija de inmigrantes libios. Sus padres, ya fallecidos, habían perdido un hijo en la guerra de Iom Kipur, en 1973. Es egresada sobresaliente de la Facultad de Letras de la Universidad de Tel Aviv. Editó los poemarios Roshem (Impresión) en 2005 y Mamash (En concreto) en 2011.