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lunes, 7 de noviembre de 2016
Amir Gilboa / Por esta senda, de seguro...
Por esta senda, de seguro, ya no andaré otra vez.
Ahora apoyo mi mano sobre la corteza del árbol.
Probablemente antes de que caiga la lluvia alguien distinto
pasará por aquí, apoyará también su mano sobre el árbol
y sin saberlo agregará, por sobre un toque de aire, otro.
Caerá luego la lluvia y las huellas todas de nuestras manos
se deslizarán hacia la tierra en donde nace el árbol,
serán bebidas por el suelo, alcanzarán las raíces,
subirán por el tronco y por las ramas
y darán a las hojas renovada lozanía.
Dónde estaré cuando el breve y verde aliento de mis manos
y de las manos de quienes después de mí lleguen
se fundan en la incesante brisa de vegetal eternidad.
Traducción: Gerardo Lewin
Amir Gilboa (anterior, Berl Feldmann) nació en 1917 en el seno de una familia judía en Radyvyliv, Ucrania. En 1937 emigra a la Palestina Mandatoria. En 1942 combate en la Segunda Guerra Mundial, en la Brigada Judía del Ejército Inglés, y en 1948 toma parte en la lucha por la independencia de Israel. Falleció en 1984. En 1949 publica el poemario Sheva Reshuyot / Siete Dominios. Esta colección, junto con la posterior Shirim Baboker Baboker / Poemas temprano en la mañana (1953), cimentan su reputación como poeta israelí.
En 1971 se le otorga en Premio Bialik de literatura y en 1982 obtiene el Premio Israel de poesía.
(Fuente: wikipedia)
miércoles, 26 de octubre de 2016
Leah Goldberg / Para quien no tiene fe
Para quien
no tiene fe
- qué arduo
será vivir el año.
Los campos piden
esperanza,
las aguas reclaman credos
y tú, que ya nada deseas.
y tú, que ya nada deseas.
Mi corazón
se abandona a su letargo.
Duermo
Duermo
y en mi
sueño de pesado silencio
- como una antigua fortaleza -
se pasean mis muertos.
se pasean mis muertos.
¿Cómo
despertaré de este sopor
sin fe en
mi corazón
y tú, que ya nada deseas?
Traducción: Gerardo Lewin
lunes, 11 de julio de 2016
Ilan Sheinfeld / La primera vez que leí poesía
Abre el libro, hijo, y mira
qué bellos poemas escribieron los judíos
hace miles de años, dijo mi padre
cuando me regaló un devocionario.
Lo abrí y leí con mis propios ojos
las plegarias que entonaba el maestro cantor
y que luego la congregación repetía en murmullos:
un grupo de varones de distintas edades
que, envueltos en mantos, se balanceaban
y sudaban en el ámbito del templo.
Yo repito para mí esas palabras,
las paladeo con placer
como las golosinas que se arrojan
en las ceremonias de confirmación (1),
trato de no apresurarme
para no adelantarme al jazán (2)
y que el dulzor no se desvanezca en mi boca…
(1) En las ceremonias de confirmación (bar/bat mitzvá) es costumbre arrojar golosinas en señal de alegría.
(2) Nombre hebreo del chantre, el cantor litúrgico que lidera a la congregación en los himnos y plegarias.
Traducción: Gerardo Lewin
sábado, 11 de junio de 2016
Israel Pinkas / Cine mudo
El film
documental que versa sobre mí está por concluir
y algunos,
entre el público, han comenzado a salir:
los finales son siempre intrascendentes y sabidos de antemano.
Queda ya claro, ahora, que no lograré cruzar el Amazonas,
que no
llegaré a ese encuentro en Almagro
y que no
bailaré otro tango cantado por Gardel.
La mujer, golpeada por las drogas y el amor,
caerá en la
depresión y se suicidará esa misma noche
en su
habitación, en el hotel.
Su carta póstuma
sólo despertará sospecha y nuevas dudas.
Queda ya claro, ahora, que hubiera sido preferible
que todo
este asunto no hubiera comenzado
del modo en
el que, ciertamente, comenzó.
No hubo en esta vida, para
los demás, nada de interesante o ejemplar.
Se extendió
a lo largo de tres continentes y por un tiempo
tan breve
que resulta imposible delinear un retrato acabado.
Quedan en ella grabados los despegues y aterrizajes imprevistos
que fueron,
en general, a dar en nada.
Antes de
terminar, pueden aún observarse
los gestos
espasmódicos de quien parece exigir algo:
voces y
murmullos que no han dejado registros.
Traducción: Gerardo Lewin
jueves, 26 de mayo de 2016
Israel Eliraz / Si me preguntaran...
Si me
preguntaran, ¿qué irá a ocurrir?
respondería,
veremos.
Después, me
gustaría morir antes que yo.
Las aguas
se han detenido y han cubierto los montes
(como en
Salmos 104) y nosotros nos comemos
la tierra, que a su vez nos devora.
Por ahora,
sólo podemos apoyarnos en la poesía
para
negociar con los vientos que soplan
sobre la
transitoria carne.
Habría que
entorpecer la lengua un poco
para que tropezara, para que se derrame,
para que
despertemos.
Déjalo, no
cambiarás el mundo. No han estallado aún
las verdaderas, las grandes batallas del pensamiento...
Traducción: Gerardo Lewin
martes, 17 de mayo de 2016
Abraham Ben-Itzjak / Felices los que siembran...
Felices los que siembran y no cosechan
pues se alejarán, errantes.
Feliz el generoso, el que da y derrama
su esplendor juvenil sobre la luz del disperso día
y en el cruce de caminos renuncia a sus tesoros.
Feliz del soberbio cuyo orgullo sobrepasa los límites del
alma
y se transforma en la clara humildad
que sigue al arcoiris si atraviesa una nube.
Felices los que saben,
su corazón los llama desde el desierto
su corazón los llama desde el desierto
y en sus labios florecerá el mutismo.
Felices ellos pues serán sumados al latido del mundo,
vestirán la túnica de la desmemoria
y será con ellos sempiterno silencio.
Traducción: Gerardo Lewin
Abraham Ben-Itzjak (nacido Sonne, Galizia 1883 – Tel
Aviv 1950) fue un poeta israelí. En 1938 se radica en Tel Aviv,
luego de la ocupación alemana de Viena. En 1950 muere a consecuencia de la tuberculosis.
Sólo alcanzó a publicar once poemas en toda su vida, los cuales (junto a
algunos otros, inéditos) fueron redescubiertos tras su muerte. Fue amigo de Elias
Canetti, con quien se encontró en 1933. Canetti lo retrata como el doctor Sonne
en sus libros autobigráficos, en los que aparece como un erudito interesado en
la religión, la filosofía, la psicología y la sociología. Fue también amigo de James
Joyce y de la poeta Leah Goldberg.
viernes, 22 de abril de 2016
Berl Pomerantz / No dejes de esperar
pronto se trocarán en alas
para poder volar.
Te alzarás por sobre el
antiguo abismo
que se extiende dondequiera dirijas tus ojos.
Huirás del pantano de la mohosa
luz,
de los pasos que acallan
sus sonidos,
obtendrás tu provecho de
las horas estériles
y así preservarás la
fe del corazón materno.
Regresará a su sitio esa
vieja tristeza
que se sienta a tu lado
en las sillas vacías...
No dejes de esperar, que
en tu rostro apenado
el dios ya ha de trazar una
altísima risa.
Traducción: Gerardo Lewin
Berl Pomerantz (1901-1942) fue poeta y traductor. Nació en Odrizhin, una aldea cercana a Pinsk. Desde su infancia fue un ávido lector de literatura hebrea, idish y rusa. Luego de la revolución de 1917 se trasladó a Vilna, en donde fue admitido en el seminario para maestros de hebreo. A principios de la década de 1930 se muda a Varsovia. En 1935 se casa y publica su primera antología, Bi-Sefatayim el ha-sela (Con los labios en la roca). En 1937 publica en Varsovia el diario hebreo Teḥumim. En 1939 edita su segunda antología Jalon ba-ya‘ar (Una ventana en el bosque). Fue el último libro hebreo publicado en Polonia antes del Holocausto. Fue un poeta modernista que desarrolló un estilo único y singular, su léxico se acerca al lenguaje coloquial aunque conserva arcaísmos e introduce neologismos.
Poco tiempo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Pomerantz decide visitar a su madre en Janow, donde queda atrapado y aislado de su esposa e hijos. Todos sus esfuerzos por regresar a Varsovia fracasan. En diciembre de 1942 es asesinado a tiros por miembros de las SS en un bosque de los alrededores de Janow.
domingo, 27 de marzo de 2016
Pinjás Sadé / La felicidad es...
La felicidad es caminar bajo el oro del sol
que declina, al final de un verano,
que declina, al final de un verano,
como si fueras por el valle de Jezreel y tuvieras dieciséis
años
y como si toda la vida, toda la vida, aún.
Los amores, el dolor, la dulzura.
Los amores, el dolor, la dulzura.
Es una paz indescriptible. El cielo. El viento. La parda tierra
.
Sólo Dios sabe.
Desde el poniente cae y se desliza un verde bosque.
Robles y pinos se mecen, lentamente.
Allá vas tú, solo en el mundo, en la espesura,
bajo el sol que declina, al final de un verano,
un hombre en el otoño de su vida, y lloras.
bajo el sol que declina, al final de un verano,
un hombre en el otoño de su vida, y lloras.
Traducción: Gerardo Lewin
lunes, 14 de marzo de 2016
Judith Drigues / Gratitud

Mis padres muertos
se han refugiado nuevamente en mí,
sus vidas susurran en el balcón cerrado,
la vigilia junto al esquinero cubierto con pasionarias.
Beben su flojo té
de saquitos usados,
murmuran sus historias
con una porción de torta casera
y el viejo reloj despertador,
emparchado con cinta adhesiva,
aún regula nuestras horas.
Traducción: Gerardo Lewin
Judith Drigues nació en Tel Aviv, ciudad en la que vive actualmente. Es madre de tres hijos y egresó en 2005 de la escuela de poesía Helicon. En 2015 le fue otorgado el Premio de la Sociedad Israelí de Escritores en el rubro poesía.
domingo, 28 de febrero de 2016
Adi Asis / El árbol del conocimiento
Bien.
Muy bien.
Tan bien que no hace falta
que esté mejor
y aun así
mejor,
mejor que esté bien,
lo cual está un poco
un poco mal
porque está demasiado bien
y sin embargo aun así está bien.
Muy bien
a pesar del mal,
dado que el mal es apenas,
apenas mal
aunque a pesar de eso
está mal
y no está bien que haya mal
porque ahora no está tan bien
debido al mal,
por más que no haya comparación
hay mucho más bien
y el mal es mucho
mucho menor
pero el mal
está mal.
Incluso cuando casi no haya nada mal,
algo hay
algo hay
y entonces el bien no está tan bien
y el mal está mal.
Lo cual hace que empeore
y lo que es peor
significa más mal.
Más mal está muy mal
y estamos ahora bastante más mal
que bien.
Traducción: Gerardo Lewin
Adi Asis (Tel Aviv – 1967) Egresado de los talleres de
poesía Helicon. Cursó estudios de filosofía en la Universidad Hebrea de
Jerusalén. Ha escrito, además de poesía, cuentos cortos y obras de teatro. Ganó
el concurso de cuentos cortos del periódico HaAretz en 2004 y en 2012 obtuvo el
Premio Natán Ionatan de la Asociación Israelí de Autores por su libro Niño
(Helicon, 2013). Este poema pertenece al libro El arma ardiente (Helicon,
2009). Está casado con la poeta Anat Levin.
sábado, 30 de enero de 2016
Rachel Halfi / Qué es
Qué es estar deprimido a los 20
comparado con ducharse a los 90
Qué significa irse a la cama con una mujer a los 21
frente a levantarse de la cama sin una mujer a los 81
Cuánto vale leer poesía a los 16
en comparación con atarse los cordones a los 89,
cuánto escribir poesía a los 39
al lado de poder desnudarse a los 93
Cómo califico el emborracharse a los 30
en contraste con poder beber un vaso de agua sin derramarlo
a los 90
De qué vale completar un doctorado en lingüística a los 29
en contraste con recibir un papelito del oficinista idiota a
los 74
Qué valor tiene el escalar el Himalaya a los 26
medido contra el poder subir a un autobús a los 86
Cuánto importa dirigir una asamblea a los 55
si lo comparo con digerir normalmente a los 83
De qué sirve escuchar música clásica a los 32
si se equipara con oír que golpean a la puerta a los 82
Qué mérito tiene levitar meditando a los 37
en tanto logremos permanecer de pie en la bañera a los 97
Qué es escribir esto, sentado, a los 40
comparado con leerlo, acostado, a los 90
y luego intentar
pararse.
Traducción: Gerardo Lewin
Rachel Halfi nació en Tel Aviv, donde vive y trabaja
actualmente. Su tío fue el
poeta y actor Abraham Halfi. Tiene un título de máster en Literatura
Inglesa de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y estudios posteriores de teatro
en la Universidad de California y en el Conservatorio AFI de Hollywood. Trabajó
como periodista y cineasta independiente. Da clases en la Universidad de Tel Aviv. Ha filmado documentales
y películas experimentales. Ha escrito, además, obras de teatro por las que
obtuvo premios en Israel y el exterior.
Publicó su primer poemario, Submarino y otros poemas, en
1975. Desde entonces ha publicado otros siete colecciones de poesía. Harecibido
los premios Primer Ministro, el Premio Ashman y el Premio Bialik de literatura.
sábado, 16 de enero de 2016
Dan Pagis / Retrato
El niño
no se queda quieto.
Se me hace difícil trazar su perfil.
Dibujo una línea
y se multiplican las arrugas del rostro,
y se multiplican las arrugas del rostro,
cargo el pincel,
los labios se deforman, el cabello encanece,
la piel se desluce y desprende del hueso.
Ya no está.
Ya no está.
El viejo se ha ido y yo,
ya, ya estoy yendo.
Traducción: Gerardo Lewin
viernes, 13 de noviembre de 2015
Eli Eliahu / La ciudad, los pavores
Cómo es que sobre mí cayeron
súbitamente la ciudad, los pavores,
súbitamente la ciudad, los pavores,
pisos que se
derrumban sobre pisos
y recuerdos que pasan frente a mí
como ascensores vacíos
y puesto que súbitamente sobre mí cayeron
pavores y ciudad, digo:
“una ventana no
es sino otro deseo, distinto, abierto”,
oigo el combate del viento contra las cortinas,
el
estremecimiento de los árboles clavados
como flechas en
la carne terrestre.
Sé que lo escrito
en el silencio
en el silencio será
borrado
y aun así un
hombre debe dejar a su paso
las señales de su
resistencia.
Traducción: Gerardo Lewin
Eli Eliahu nació
en 1969 y vive en Ramat Gan, Israel. Ha publicado dos poemarios muy elogiados, Yo
y no un ángel, (2008) y La ciudad y los pavores (2011). Además de
poesía, ejerce el periodismo en el diario Haaretz, donde tiene una columna de
poesía y cultura. Obtuvo el premio “Poesía en el camino” (2005), el premio del Ministerio
de Educación al primer libro (2008) y en 2014 el premio Matanel de poesía judía
y el premio Primer Ministro de poesía.
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