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martes, 16 de julio de 2024

Shulamit Apfel / Fue comunista y merece un poema








Era comunista
y envió a su esposa
e hijos a Rusia.
Prometió acompañarlos,
pero clausuró ese recuerdo.
Se consiguió una amante
y permaneció en Rumania.

Después de la guerra
lo enviaron de regreso a casa.

En Haifa, en el jardín trasero,
frente al ferrocarril que iba a Hiyaz,
cultivaba nuestros alimentos,
y enriquecía mi infancia.

Esa vez, cuando soñé que venía a visitarme,
que llegaba hasta mi puerta y se detenía en el umbral,
supe que mi abuelo había muerto.




Traducción: Gerardo Lewin


viernes, 21 de septiembre de 2018

Shulamith Apfel / Quizá

































Quizá escriba un poema.
El poema le dará su nombre al libro.
El libro compensará esto
que tengo atravesado en la garganta.
El clima se hará benigno.
La casa no se derrumbará
cuando diga
amé,
mi vida,
debo irme,
como si alguien
me retuviera por la fuerza,
como si alguien
siquiera
me retuviese.



Traducción: Gerardo Lewin


sábado, 16 de septiembre de 2017

Shulamith Apfel / Dos cortitos





















Esa noche llovía

Naftali, le dije. Se llamaba Naftali, tenía insignias de coronel. Qué suerte haberlo visto por Dizengoff, era tarde y ya no pasaban autobuses. 

Qué tal si me acercas, vivo en el edificio del doctor Mualem.

Naftali es un buen muchacho, conocía a la esposa y a los hijos.

Esa noche llovía, los eucaliptus crecían, las aguas del Yarkon bullían y muy rápidamente comprendí que no tenía sentido gritar y que no debía moverme.



Semillas negras

Fueron las violaciones, el hambre y la noria del terror lo que ahuyentó a nuestras familias hacia las tierras cálidas.

El desarraigo siguió aterrorizando a los niños aún durante mucho tiempo. Gentes que a duras penas arrastraban sus cuerpos huyeron a la carrera de sus países de origen. Respirar, olvidar, ansiar que el calor y la sal les curasen la piel.

Alguien les acercó una bolsa con semillas negras: repentina felicidad. Algo para tragar y para distraerse. Para despertar el cuerpo al frescor de la noche. Las mujeres se embarazaban. Ingenuos y amantes, pelaban naranjas valencianas y se alimentaban los unos a los otros.




Traducción: Gerardo Lewin


Shulamith Apfel nació en Chipre en una familia de sobrevivientes del holocausto y se crió en Haifa. Publicó su primer libro a los diecisiete años. Recibió los premios Holon por su libro Merhak/Distancia (1982), el premio Levy Eshkol para escritores hebreos en 1987 y 2013. Además de poeta es galerista y dramaturga.