martes, 23 de febrero de 2021

Chaya Levy / Aviva







En todos los poemas
sólo intento explicar
quién
fue Aviva
y no lo consigo

Bien. Me disfrazo de Aviva
con el cabello violeta,
con las manos bastas
y el corazón tierno

pero incluso al sentir el miedo
que sintió Aviva
no soy exactamente ella
ni ella es, en realidad, yo.

Yo ando lejos de casa
mientras que Aviva siempre
permaneció en la suya.

Murió en silencio
y yo no quiero,
de ningún modo,
callar.

Poco a poco mi mundo
se transforma en Aviva:
sus ojos enverdecen,
me ama
y se preocupa por mí.



Traducción: Gerardo Lewin




Chaya Levy nació en 1967. Cursó estudios de Filosofía en la Universidad Hebrea para completar un segundo título en Literatura Hebrea. Cursa actualmente el doctorado de Literatura Hebrea. Vive en Modi´in y es madre de dos niñas. Obtuvo el Premio Opera Prima del Ministerio de Cultura. Publicó Ajalti Prajim/Comí unas flores (Ed. ITON77,  Tel Aviv 2014), Ajat Jaya/Una viva (Pardes, Haifa 2018) y Meusheret VeAtzubá/Feliz y triste (Ed. ITON77,  Tel Aviv 2020).


lunes, 25 de enero de 2021

Gundula Schiffer / Absolución del frío







Ha llegado el otoño, el primer día de lluvia:
el frío en aumento y la luz que decae
provocan en mí una tristeza desesperada
que anidará en mi corazón, aquí en Occidente,
por varios meses de ahora en más.
Creo, en principio, en la perfecta misericordia divina,
que ya enviará el calor de las fiestas
para la absolución del frío:
al obsequiarnos, con dulzor de golosinas
y abrazos por demás, las estrellas en las ventanas.

Recuerda, niña: ha sido así por siempre,
no hay sitio aquí para el temor. 
Canta tus alabanzas a lo oscuro
en tanto espacio para la libertad,
garabatea notas mentales
y haz de Tevet* un aliado
en tus estudios sobre Hölderlin.
Juntos, le hurtaréis a Dios
un trozo del pastel de la celebración
de su libro primero: Helena, la de luz inicial.
Actuaréis los sacros parlamentos
como si de un teatro de cerillas se tratara.
Padre nuestro cierra sus ojos, estrellas de las ventanas:
"pues tales son vuestras sentencias y sus luces".

Prosigue con sus frases hacia afuera, en susurros,
hasta el contiguo cuarto en penumbras y allí tose.
Sus hojas últimas, dispersas por el piso,
hendijas de claridad caídas.
Así habrás de tararear para ti misma
un conjuro de amor, hasta que un leve copo
aterrice en tu nariz —son tres cosas en una:
una flor de estación,
una vela que se precipita allí afuera
y la visita de un amigo en la helada.
Comprenderás entonces: la ausencia de la luz
es una gélida habitación que aun así contigo permanece
—este modesto bosquecillo es preferible
a toda otra estancia navideña.
Como la gris penumbra renana,
sin el decorativo consuelo de la nieve
que brilla en todo su esplendor,
como si reflejara un más allá.

Aun tan calvo y ronco, te orienta
hacia los études de himnos por venir.


* Tevet, cuarto mes del calendario hebreo, marca el comienzo del invierno.




Traducción: Gerardo Lewin




Gundula Schiffer es poeta y traductora. Vive en la ciudad alemana de Colonia. Escribe poesía en alemán y en hebreo. Su tesis de doctorado trata acerca de la poesía en los Salmos. Ha traducido a autores como Lea Goldberg, Tirza Atar, Tal Nitzán, Hava Pinhas-Cohen, Joshua Sobol, Ronit Matalon y Liat Elkayam. Además de su libro Jerusalén-Colonia (2017), sus poemas fueron publicados en antologías (Between the Lines [Zwischen den Zeilen]; What It Means [Was es bedeuten soll]. New Hebrew Poetry in Germany, 2019) y revistas, also in Israel (Hamussach 77, Yediot Acharonot and Haaretz). Fue traducida al hebreo, inglés, macedonio y serbo-croata. En la actualidad trabaja en su segundo libro de poesía.

martes, 5 de enero de 2021

Yonathan Ratosh / El otro








El que
        (además)
                    estés
                            sola

allá,
       en algún lugar,
            y me recuerdes
                        cada tanto,

tanto,

no sin un dejo
            de nostalgias
                            y cariño

no me sirve
            demasiado 
                    de consuelo,



hoy por hoy.



Traducción: Gerardo Lewin



Yonatan Ratosh fue el seudónimo literario de Uriel Shelach (1908 –1981), un poeta y periodista israelí de origen polaco, fundador del movimiento canaanita. Hijo de un destacado hebraísta, adquiere el idioma hebreo como primera lengua. En 1921 se traslada, con su familia, a la Palestina mandatoria. Cursa estudios en la Universidad Hebrea de Jerusalén y en La Sorbona. Luego de su paso por el movimiento revisionista, funda el Caananismo, que rechaza tanto la religión como el nacionalismo judío. Esta agrupación impulsa la teoría de una herencia cultural común para todo el Medio Oriente. Es considerado, asimismo, como uno de los pioneros del género de ciencia ficción en Israel. (fuente: wikipedia).

viernes, 18 de diciembre de 2020

Amos Noy / Tango del cigüeñal








En cuanto a cómo estoy, mentiría
si dijera que estoy feliz:
mi mayor felicidad fue cuando estuve
cerca de ti,
lo más hondo posible,
miré en tus ojos
y vislumbré la luz que subía y subía
en tus pupilas.
Mi corazón latía por tanto amor,
como ese pistón
que el maestro del taller llamaba
cigüeñal.

Mi cuerpo todo se incendia de nostalgias
aun si han pasado ya dos años
desde el momento aquel que me dijiste:
no es mutuo.

Mentiría entonces si dijera: estoy feliz.
Por otro lado, mentir no es algo tan tremendo
por lo que, en cuanto a cómo estoy,
diría que estoy muy, muy feliz
y que a duras penas te dedico algún pensamiento.




Traducción: Gerardo Lewin





Amos Noy es graduado en Matemáticas, Ciencias de la computación y obtuvo un doctorado en Folklore y cultura popular. Publica habitualmente artículos culturales en diversos medios periodísticos. Asimismo, es autor de numerosos artículos académicos. En la actualidad enseña Folklore y Cultura popular en la Universidad Ben Gurión. En poesía publicó Shalom Adon HaOrev / Hola, señor cuervo (Ed. Olam Jadash, Tel Aviv, 2018).


martes, 8 de diciembre de 2020

Shlomit Naim Naor / La mitad del deseo
























Ansío la ampolla para la ovulación,
las náuseas matutinas,
añoro la acidez que invade en el ocaso,
el dulce antiácido,
nostalgias siento por los pechos grávidos,
el hierro del corpiño que surca mis espaldas,
la picazón de piernas que sucede a la epidural,
la obstinación de enfermeras
que perturban mi sueño
con análisis nocturnos,
los antibióticos, las llagas
que produce dar el pecho,
las comidas del hospital,
las visitas que se ponen pesadas,
esos que nunca se van, que se quedan...

Lluvia de abundancia.




Traducción: Gerardo Lewin





Shlomit Naim Naor es poeta y docente experta en educación no formal. Obtuvo una licenciatura en Literatura Hebrea y Filosofía en la Universidad Hebrea de Jerusalén y un master en Escritura Creativa en la Universidad Ben-Gurion del Neguev. Es editora en Mashiv HaRuach, una revista israelí de poesía. Su primer libro, Ein la davar sof / Esto no se acaba nunca (Pardés, Haifa 2016) recibió el Premio del Ministerio de Cultura, el Premio Mifal Hapais y el Premio Ramy Ditzanny para nuevos autores. Acaba de publicar Dvarim she anajnu lo medavrot alehen / Cosas acerca de las cuales las mujeres no hablamos (Pardes, Haifa 2020). 



martes, 17 de noviembre de 2020

Dalia Ravikovitch / Recuerdas, seguramente...



































Cuando ya se han ido todos
me quedo a solas con los poemas:
algunos míos, otros no.

Los poemas escritos por otros
son los que más me gustan.
Me quedo en silencio
y la garganta se libera del ahogo.

Me quedo.
A veces quisiera que todos se fueran.

Escribir poemas es algo grato.
Estás en una habitación cuyos muros se elevan.
Los colores se agravan.
Un pañuelo azul se vuelve profundísimo valle.

Quieres que se vayan todos.
No entiendes qué pasa contigo.
Quizás pienses en dos o más cosas.
Luego pasará todo y serás cristal claro

y tras eso, el amor.
Tanto se amó a sí mismo, Narciso.
Necio quien no comprenda que también amó al río.

Estás solo.
Te duele el corazón, pero no ha de quebrarse.
De a poco se diluyen las figuras lavadas
para borrarse luego las heridas.

Llega después el sol, en mitad de la noche.
También recuerdas unas flores oscuras.
Necio es el que le permite al sol ocultarse cuando así lo desea.
El sol prosigue su derrota, siempre, hacia las islas,
y te visitarán astros y lunas, inviernos y veranos.

Tesoros incontables.




Traducción: Gerardo Lewin






jueves, 5 de noviembre de 2020

Avraham Akner / No hagas preguntas



































Dios nunca pide disculpas
por haberle hecho un mal
a alguien, por causarle
un daño gratuito.

Allí se está, en lo alto,
manejando el mundo
a la distancia.

No hagas preguntas,
como las hizo Job
con sus penurias:
cuál es la razón, por qué
fue tan inclemente tu destino.

De nada sirve preguntar,
quejarse o sollozar.
Nadie te responderá
y sólo obtendrás desilusión.

Nunca jamás preguntes nada.
¿Por qué lo has hecho?
¿Cuál fue el motivo?

¡No preguntes!
No sirve. 
No sirve de nada.




Traducción: Gerardo Lewin





Avraham Akner (1907-?) nació en Mosty, Ucrania. Se desempeñó como poeta y periodista y escribió en los idiomas idish y hebreo. Publicó los poemarios MeMaamakim / Desde las profundidades (Ed. Alef, Tel Aviv, 1984), Peamei Stav/ Huellas otoñales (Ed. del autor, Tel Aviv, 1987) y A lid iz guevoirn / Ha nacido una canción (Idish. Ed. del autor, Tel Aviv 1987). Participó en la redacción del informe Mosty-Wialka, vida cotidiana y destrucción de una aldea judía (Tel Aviv, 1975). Sobreviviente del Holocausto, consagró sus obras al recuerdo de familiares y conocidos asesinados.