domingo, 8 de mayo de 2022

Odeya Rosenak / El fin justifica


foto: Yossi Zwecker




Anduve por el trayecto del tranvía, en Jaffo,
entre trabajadores extranjeros y cuerpos
de palomas muertas. En Jaffo matan
adrede a las palomas (algo llamado
"control poblacional").
Así llegué hasta tu casa: golpeé, entré
y me acosté contigo. Cuando tu esposa
regresó del trabajo te abandoné
para acostarme con ella, porque toda mujer
me resulta querible, como una madre.
Después llegaron los chicos,
que ya no son tan chicos, tienen mi edad,
por lo que pudimos hallar un idioma común.

Luego nos sentamos en el salón y dije:
¡Ahora soy parte de la familia!
Tienen que invitarme a veladas festivas,
pasarme en herencia vestidos y zapatos
que ya no estén en uso,
brindarme una cama,
darme una copia de las llaves
y prestarme la bici.

Aquí estoy, tómenme.





Traducción: Gerardo Lewin



Odeya Rosenak (Jerusalén, 1991), es guionista, directora de cine y poeta. Completó sus estudios de cine en la escuela de Sam Spiegel. Dirigió cortometrajes con guiones propios. Su libro Bo lakek otí / Ven, lámeme (Marom, 2020, Tel Aviv) despertó airadas polémicas en el ambiente cultural israelí.





miércoles, 27 de abril de 2022

Orin Rosner / La respuesta a los nazis








Tu familia huyó de Europa a tiempo
y la mía se quedó. La tuya vio el humo
y la mía se dispersó en él.

Sin embargo y a fin de cuentas
estamos ambos aquí,
alquilamos un departamento
con un balcón, con plantas,
en el viejo centro de Tel Aviv.

En nuestra cama
acaricio tus ojos y tus labios.
Te amo,
no quisiera que nada cambie

pero a veces pienso que
si sobreviene el hambre
nos comeremos a los gatos,
luego al perro
y luego, por fin,
el uno al otro.



Traducción: Gerardo Lewin

sábado, 9 de abril de 2022

Nathan Zach / Acerca del deseo de exactitud







Hubo mucha exageración en el recuento de las víctimas:
algunos contabilizaron casi cien; hubo según otros varios cientos.
Uno afirmó mi cálculo es de treinta y seis mujeres carbonizadas
aunque su compañero dijo estás en un error, fueron sólo once
y tu inexactitud es intencional y política;
no es por casualidad y ya que estamos diré también
que sólo fueron ocho las mujeres degolladas pues a dos las balearon
y hay un caso dudoso en el que no está claro
si la degollaron, violaron o fue acuchillada.

En cuanto a los niños, tampoco ha sido dicha la última palabra.
Todos concuerdan en que seis fueron crucificados y uno torturado
antes de triturale la cabeza, pero quién puede aseverar
que aquellos desaparecidos, cuyos paraderos se desconocen,
han sido, ciertamente, todos o en parte arrojados al mar
y de ser así, ¿cómo explicar las manchas sanguinolentas?

En estos asuntos las exageraciones deben ser evitadas a toda costa
y se ha de aclarar y prevenir: hablamos de los destinos de gente
que pueden confundirse (esperemos que no) en los informes,
aunque tales hechos, distinguido colega, hayan ocurrido más de una vez.

Sucedióse luego una amarga disputa a lo largo del día
y de no ser por el horrible hedor que despedía el sitio
hubieran llegado a la absoluta precisión —o a los golpes,
dado que el deseo de exactitud es tan humano como
el de asesinar, violar, destrozar o eliminar
a tu enemigo, tu rival, al vecino de enfrente,
al desconocido y sospechoso o simplemente
a todo hombre, mujer o niño vivos.




Traducción: Gerardo Lewin

domingo, 20 de marzo de 2022

Diti Ronen / Ucrania







2

Sentada en el autobús
observo por la ventana
veo cómo la tierra
se rinde ante la palabra maldición
se recuesta, agobiada, sobre la simiente
gime sus humillaciones.


7

En el autobús repleto
poetas y más poetas:
cada quien con su poema,
borrachos.
Somos hermanos en la poesía,
—dicen—
que descubren continentes
beben en honor
a los trabajadores de la palabra,
por el triunfo de la hermandad,
vagan entre taburetes,
entre provincias y ciudades,
y comparten sus soledades
con extraños.
Ahora están cantando
canciones folclóricas.
Entono el Pije do Jakuba
el Az a szép. (*)
Luego rompo en llanto.


8

Viajo a lo largo del tiempo
aprendo desde el principio
el significado de la escritura
y el de la lectura.
Los libros de texto de la Historia
se expanden ante mí
entre lápidas y tumbas
que aúllan sus colores verdaderos.


12

Al pie de los monumentos del régimen caído
jóvenes gendarmes se pasean
con sus relucientes uniformes
van de a dos, custodian
los sitios que conmemoran a las víctimas
de la última guerra.
Siento la creciente proximidad
del terremoto
por detrás de la escenografía
de una obra que está por comenzar.


(*) Canciones infantiles húngaras.





Traducción: Gerardo Lewin

viernes, 21 de enero de 2022

Yael Ran / Las personas mayores









Las personas mayores
suelen adoptar perros.
Es como volver a tener hijos
para envolver con pañales la esperanza.

Sentir el tacto húmedo
de cercanía y dependencia
y allí diluir las tristezas.

Pequeño, grande, negro o blanco.
Lo principal es que no se les muera de pronto
y en un rincón se queden, solitarios.

Lo principal es que alguien se menee, 
impaciente, en el vano de la puerta;
que oculte con ladridos la soledad.




Traducción: Gerardo Lewin



Yael Ran nació en 1989 en Jerusalén. Es diplomada en Educación Especial. Escribe poesía, canciones, cuentos cortos y monólogos. Permanece inédita. 



miércoles, 15 de diciembre de 2021

Almog Behar / Los bebés no duermen










Los bebés no duermen; nosotros,
en respuesta, despertamos. Tú
lo alimentas a él, yo la cargo
a ella y juntos medimos con nuestros pasos
el largo y el ancho del salón.

Tu leche en sus labios, mi diestra
los ciñe y ellos se hacen
más y más pesados cada noche.
¿Hasta cuándo esta vigilia?, preguntas.
¿Hasta cuándo seguirán llorando?, contesto.

Desde que nacieron presenciamos
los indicios del amanecer, cada mañana.
Desde que nacieron ya han podido escuchar
todas las canciones que sabemos.

Somos dos y ellos son dos.
Nos quedamos dormidos
y ellos siguen despiertos.

¿y el corazón?



Traducción: Gerardo Lewin


martes, 23 de noviembre de 2021

Yotam Reuveni / Saciedad































No puedes comer
todo los panes del mundo
porque te saciarás antes.

Por la misma razón
no puedes beber
todo el vino que existe.

También la inquietud, por decir algo,
es pasajera, así como la inquina.
Todas las guerras terminan.

Pero éste no es el caso
con la sed de amor,
que no se apacigua,
que jamás se calma.



Traducción: Gerardo Lewin




Yotam Reuveni fue novelista, poeta y traductor, (1949-2021). Nació en Rumania y en 1964 emigró a Israel. Fue periodista en los periódicos Haaretz y Yediyoth Ajoronot. Publicó su primer libro en 1973. Además de sus diarios y novelas, publicó los siguientes poemarios: Divuaj MeToj Hitrajashuth / Informe desde los hechos - Poemas 1970-1977 (Ed. Masada, 1979), Etzev SheNeegar BaJalom / Tristeza que se acumula en el sueño (Ed. Shoken, 1982), Poemas 1970-2012 (Ed. Keshev LeShirá, 2013) y BeIr HaHaregá (Ed. Am Oved, 2019). En 1986 obtuvo el Premio Creatividad de Poesía y en 2015 el Premio Landau de Artes en el rubro poesía.