martes, 16 de julio de 2024

Shulamit Apfel / Fue comunista y merece un poema








Era comunista
y envió a su esposa
e hijos a Rusia.
Prometió acompañarlos,
pero clausuró ese recuerdo.
Se consiguió una amante
y permaneció en Rumania.

Después de la guerra
lo enviaron de regreso a casa.

En Haifa, en el jardín trasero,
frente al ferrocarril que iba a Hiyaz,
cultivaba nuestros alimentos,
y enriquecía mi infancia.

Esa vez, cuando soñé que venía a visitarme,
que llegaba hasta mi puerta y se detenía en el umbral,
supe que mi abuelo había muerto.




Traducción: Gerardo Lewin


lunes, 3 de junio de 2024

Iehuda Amijai / 4 (el álbum)








Mi hijo nació en el hospital "Assuta" y desde entonces
he seguido, hasta donde pude, los hechos de su vida.

Hijo: cuando las escuelas te abandonen
y quedes indefenso, cuando veas que la vida
se desgarra en las esquinas y que el mundo
se desprende de sus ataduras, acude a mí.
Sigo siendo un gran experto en calma y confusión.

Soy como un álbum sereno, cuyas fotografías
fueron arrancadas o se despegaron
y aun asi, su peso no menguó:

sigo siendo la misma persona, 
ya casi sin recuerdos.





Traducción: Gerardo Lewin


lunes, 27 de mayo de 2024

Yael Statman / Aquí








Pasaremos la mañana aquí, también la tarde.
Atravesaremos el desastre,
el amor. Compraremos lamparitas,
pasaremos el verano aquí, el embarazo,
el aborto, las noches aquí,
despertar y dormir, aquí,
los cambios de estación,
los ascensos, los despidos,
la diplomatura, los tratamientos faciales,
las corridas para
alcanzar el autobús, el taxi,
las ceremonias de recordación,
la escuela de los chicos,
el campamento, las peleas,
pasaremos el miedo aquí, la esperanza,
las charlas sobre el viaje, aquí
pasaremos las fiestas, los paseos diarios,
las avenidas, las plegarias,
las manifestaciones de protesta,
el pasado aquí,
el presente aquí.

El final, sólo Dios sabe.





Traducción: Gerardo Lewin






Yael Statman nació en 1984, vive en Tel Aviv y es madre de tres niños. Es psicóloga con especialidad en educación y desarrollo. Ha publicado Be Inian Habeará/Acerca del incendio (HaKibutz Hameuchad, 2020) y BeJutz Shaket/Afuera está calmo (HaKibutz Hameuchad, 2023).

lunes, 13 de mayo de 2024

Guiora Fisher / Otra lección de matemáticas







Antes de que naciera mi segundo hijo,
le pregunté a mi madre:
"¿Cómo podrá hallar el corazón sitio
para otro amor, si ya está repleto
a más no poder?"

Ella contestó:
"El amor por los niños contradice
las leyes matemáticas:
mientras más lo divides, más crece."

Después, murió mi madre.
También mi segundo hijo.

Y aprendí que "vacío" es la única cifra
capaz de colmar el corazón
a más no poder.





Traducción: Gerardo Lewin


martes, 26 de marzo de 2024

Vered Mosenzon / El pasado








El pasado se desluce, doctor, ¿me escucha?
El pasado se destiñe, sus rasgos se tornan
confusos. El pasado se deforma,
pierde importancia y significado.

Gente que me quiso mucho,
que se aferró a mí con vehemencia,
me suelta ahora, deja que caiga.
Los sitios que fueron para mí
de suma y vital importancia
se descomponen, se deshacen en el viento.

El pasado, doctor, desaparece, se diluye,
me obliga, doctor, a detenerme en el presente.




Traducción: Gerardo Lewin





Vered Mosenzon nació en 1960, en el kibutz Na´an y proviene de una familia de tradición literaria: su padre fue el escritor Moshe Mosenzon, su tío el escritor Igal Mosenzon, su hermana la escritora Dvora Omer. Publicó su primer libro a la edad de 19 años, Dvarim she tzrijim la´avor/Cosas que hay que atravesar (Ed. Dalia Peled, 1980) que incluía poemas, reflexiones y apuntes y fue un éxito de ventas. Publicó también Shirim kehim/Poemas opacos (Ed. Dalia Peled, 1981), Hibtajti lesaper laj hacol/Prometí contarte todo (Ed. Yedioyh Ahronoth, novela, 2001), Mutav ajshav/Mejor ahora (Ed. Zehut, 2009) y otros.
Más allá de su actividad literaria, es redactora publicitaria y dueña de la agencia de publicidad Zehut VeSafá.


lunes, 26 de febrero de 2024

Eli Hirsh / La primera vez






Y por supuesto, te mostré mis poemas. Vale decir,
te leí algunos. Según recuerdo, mi voz temblaba,
pero tú la recuerdas firme y expresiva. Fue todo
bastante rápido, durante las primeras semanas
de estar juntos - quizás, incluso, ese fin de semana

inaugural, cuando me visitaste en Guivatayim,
en el departamento, al principio;
vale decir, un poco antes o un poco después
de habernos acostado por primera vez:
aquella vez confusa, incomprensible y olvidada.

Yo pensé que leerte poemas era necesario y agradable,
espontáneo, narcisista - y quizás, también,
un tanto intimidante. Pero te gustaron, creo.
O por lo menos, no los rechazaste. Lo más certero
sería: no lograron que me quisieras menos.

No fuiste demasiado crítica, pero tampoco mostraste
excesivo entusiasmo. Yo siempre amé exactamente eso:
tu aprobación silenciosa y esa mirada seria, abierta
aunque también capaz de cierta frialdad, de distanciarse,
precavida, ante la literatura, el arte y la cultura en general.

Eso me tranquilizaba: la primera vez que tocaste
mi cuerpo desnudo, la primera vez que leíste
un poema mío, la tensión que sentí,
la tensión que sentías y ese momento leve,
vacilante y amoroso de estar juntos.




Traducción: Gerardo Lewin

martes, 13 de febrero de 2024

Dalia Ravikovitch / etc. etc.





- ¿Qué es el amor? - le pregunté a Ido.
Él me miró de reojo
y me dijo, con piedad o con ira:
- Si no lo sabes aún,
ya nunca lo sabrás.

Le dije entonces, sin ira ni piedad
y mientras lo miraba de reojo, divertida:
- Sé qué es el amor. 
Sólo quise comprobar
tus habilidades lingüísticas
y tu destreza idiomática.

También buscaba un poco de ira
o de piedad con las que reviviera la pasión
y que no comenzáramos a aburrir
uno al otro hasta pelear
para después pedir disculpas.

Eso me destruye.

Sé qué es el amor:
yo, por ejemplo, te amo.




Traducción: Gerardo Lewin